Artículo publicado hoy martes, 21/12/2010, en el diario La Provincia/DLP


DE TODO UN POCO
Donina Romero
LOS NIÑOS DE HOY (y II)
Veo que ya está poniéndose el sol y yo continúo con cierta actitud de tendencia belicosa hacia este tema de los derechos de los niños de ahora.
Aunque sé que la vida no es un lago apacible, sigo sin lograr entender cómo hoy los padres jóvenes se ven sometidos a los caprichos de sus hijos, hasta el punto de verse lisiados de autoridad. Y es que las cosas han cambiado mucho en los últimos años, y en lo que respecta a la educación de los niños, estos intentan dinamitar la autoridad de sus progenitores entrando a hurtadillas, comiéndoles el mando sigilosamente y debilitando sus criterios como si sus padres fueran tontos de baba.
Hoy los niños no se muerden la lengua para pedir caprichos y más caprichos con exigencias, y si los padres se oponen a ello aparece de inmediato la pataleta ya sea en plena calle o en casa, sin importarles que tal berrinche llame la atención del ciudadano de a pie o que a la mamá se le suban los colores hasta el moño, pues sabe que su madre, en público, no se le va a enfrentar con valentía ni con dureza de forma clara y decidida. Y es que los padres de hoy tienen tremendas dificultades para educar a estos enanos que están dotados de un sexto sentido para darse cuenta del lado débil de sus papás, y manifiestan sus empeños con rebeldía y pataleta…, o lo que es peor si son mayorcitos, con la fuga de casa. Y tiene tela que no haya nadie con autoridad para ponerle freno a estos listillos, porque es obvio que los jóvenes padres de hoy son incapaces de imponer respeto, lo cual me asombra, pues no creo que educar bien a un hijo sea un esfuerzo tan grande como empujar un tren con dos manos. Y es que los niños de hoy aprovechan la debilidad de progenitores y profesores para cogerles la camella, y ya no les interesa cantar “había una vez un circo”, porque como ahora lo tienen todo, incluido el excesivo mimo, pocas cosas les hace ilusión y ya no les alegra ni el circo. Qué mundo éste…

Página consultada 689 veces